El aislamiento térmico insuflado —también llamado insuflado de cámara de aire— consiste en introducir un material aislante en el interior del hueco existente entre el paramento exterior y el interior de la vivienda. Se hace desde dentro, con maquinaria de insuflado a presión controlada, sin andamios y sin abrir la fachada.

Es una de las formas más eficientes de mejorar el confort térmico y reducir el consumo en edificios que ya disponen de cámara de aire pero la tienen vacía o con un aislamiento insuficiente.

¿Cómo funciona?

  1. Visita técnica: comprobamos con endoscopio que existe cámara de aire, medimos su grosor y la superficie a tratar.
  2. Perforaciones de obra: abrimos pequeños orificios en paramentos interiores para acceder al hueco.
  3. Insuflado a presión: soplamos lana mineral, lana de roca o celulosa hasta rellenar la cámara de forma homogénea.
  4. Sellado y acabado: cerramos los orificios y dejamos las estancias listas. En la mayoría de viviendas la obra se completa en una jornada.

El resultado es una barrera térmica continua que frena pérdidas de calor en invierno y entradas de calor en verano, con impacto directo en confort y factura energética.

¿Dónde se puede insuflar?

  • Fachadas perimetrales con cámara de aire en bloques, chalets adosados, locales comerciales y edificios públicos.
  • Buhardillas y cubiertas con hueco accesible bajo la cubierta inclinada o el forjado superior.

No todos los cerramientos son aptos. Por eso en Apliyes no presupuestamos a ciegas: la inspección técnica previa confirma viabilidad, material y alcance real.

Principales ventajas frente a otras soluciones

  • Sin obras invasivas: no hay trasdosados, no se pierden metros cuadrados útiles.
  • Rapidez: en muchos inmuebles la ejecución se resuelve en un día.
  • Sin alterar la fachada: la estética exterior se mantiene.
  • Mejora térmica y acústica: según material y espesor disponible.
  • Compatible con ayudas: CAE y deducción IRPF pueden aplicar según el caso.

¿Qué materiales se insuflan?

En Apliyes trabajamos principalmente con lana mineral, lana de roca y celulosa, seleccionados según el diagnóstico de cada inmueble. Puedes profundizar en rendimiento y durabilidad en nuestro artículo sobre la vida útil del aislamiento insuflado.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el aislamiento insuflado?
Es una técnica que introduce material aislante por soplado a presión en la cámara de aire de fachadas, buhardillas o cubiertas desde el interior, mediante orificios mínimos que después se sellan.
¿En qué edificios se puede aplicar?
En la mayoría de viviendas con cámara de aire continua en fachada, construidas especialmente entre 1970 y 2006, también en locales comerciales y edificios públicos con el mismo sistema constructivo, y en buhardillas o cubiertas con hueco accesible. La viabilidad se confirma con visita técnica.
¿Es lo mismo que un trasdosado o un SATE?
No. El insuflado no monta tabiques interiores ni altera la fachada exterior: el aislante va dentro del hueco existente, sin reducir la superficie útil de las estancias. Además, es mucho más económico que un trasdosado o un SATE para conseguir una mejora térmica similar.